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POLITICA MONETARIA Y CAMBIARIA                                                                             

Banco de Reserva de Perú
Política Monetaria
Política Cambiaria

 

Consistente con la orientación liberal en la política económica del Gobierno de Fujimori, el mercado cambiario ha sido completamente liberalizado, incluyendo las operaciones de moneda extranjera, la libre posesión, redención y transferencia al exterior de moneda extranjera, y la eliminación de los poderes discrecionales del Banco Central de Reserva del Perú (BCR) en el manejo de la política del mercado cambiario1. El BCR, que a la fecha cuenta con 74 años de existencia, regula la oferta monetaria mediante medidas macroeconómicas, administra las reservas internacionales, emite moneda e informa al público sobre las finanzas nacionales.  

Los datos sobre el movimiento del tipo de cambio se lo puede encontrar en la página de Comercio Exterior

 

1. El Banco Central de Reserva

La autonomía del BCR, especialmente frente al Poder Ejecutivo, es un factor importante para el funcionamiento eficiente del banco, así como una garantía en el manejo técnico de la política monetaria. Para asegurar dicha autonomía, y con el deseo de evitar interferencias por parte del Poder Ejecutivo, como ocurrió en gobiernos anteriores, el artículo 3 de la nueva Ley Orgánica3 enfatiza que el BCR se rige exclusivamente por las normas de su propia Ley Orgánica y estatutos. Dos normas importantes establecidas en su Ley Orgánica aseguran la autonomía del Banco Central, frente a las tentaciones que pueda tener el Poder Ejecutivo de adquirir dinero de las arcas del BCR. La primera, contenida en el artículo 80, se refiere a que dicho banco "está impedido de extender avales, cartas-fianza u otras garantías y de emplear cualquier otra modalidad de financiamiento indirecto". Con ello queda claro que el BCR no puede garantizar ninguna operación del Estado peruano. Esto asegura, por ejemplo, que las reservas internacionales sean administradas eficientemente en beneficio del país y no sirvan de garantía a operaciones crediticias del Estado. La segunda, contenida en el artículo 77 de dicha ley, prohíbe expresamente al BCR "conceder financiamiento al Tesoro Público". Frente a esto hay una sola excepción, establecida en el artículo 61 de la propia Ley, donde se faculta al banco a comprar en el mercado secundario; es decir, no directamente al Tesoro, sino a través de la Bolsa de Valores u otro medio, valores emitidos por el Tesoro. Sin embargo, "en ningún momento el incremento anual de las tenencias de esos títulos, valuados a su precio de adquisición, puede superar el 5 por ciento del saldo de la base monetaria del cierre del año precedente". Esta limitación garantiza que el BCR no se convierta en fuente de financiamiento para el Tesoro, lo que podría ser factor generador de un riesgoso incremento en la masa monetaria, elemento fácilmente iniciador de un proceso inflacionario. La nueva Constitución, aprobada por referéndum popular el 31 de octubre de 1993, incluye la prohibición para el banco de conceder financiamiento al Tesoro, salvo la modalidad de excepción arriba indicada. El elevar esta prohibición a nivel constitucional garantiza plenamente la imposibilidad de financiamiento al Tesoro.

De acuerdo a la Constitución de 1993, el BCR cuenta con un directorio de siete miembros, cuatro de los cuales son designados por el Poder Ejecutivo, entre ellos el presidente del directorio. El Senado ratifica al presidente y designa a los tres directores restantes. Los directores son nombrados por un período de cinco años. De acuerdo a su Ley Orgánica, ningún director, con excepción del presidente, puede ser trabajador del BCR. Los miembros del directorio no pueden representar a entidad ni interés particular alguno, tampoco pueden participar, directa o indirectamente, en una proporción mayor al 5 por ciento, en el capital o el patrimonio de una institución financiera. El directorio actual está conformado por el viceministro de Hacienda, un economista consultor de empresas, dos empresarios, un abogado consultor y un funcionario de un banco privado. Su presidente es economista, funcionario del propio banco. Los directores pueden ser removidos por el Senado en caso que cometan falta grave, la cual puede consistir, entre otros, en conceder financiamiento al Tesoro Público, así como establecer tipos de cambio múltiples u otorgar créditos a actividades no financieras.

 

2. Política monetaria

a. Tasas de interés

Es política del Banco Central propiciar que las tasas de interés para las operaciones del sector financiero sean determinadas por la libre competencia, dentro de las tasas máximas que fije para ello4.

Las relativamente altas tasas de interés que cobra actualmente el sector financiero obedecen tanto a factores macroeconómicos (requerimientos de encajes adicionales en moneda extranjera). Como a factores microeconómicos (costos no financieros de los bancos y provisiones).

El BCR sí fija las tasas máximas de interés compensatorio, moratorio y legal, para las operaciones de crédito que se realizan fuera del sistema financiero5. Las mismas corresponden actualmente a los siguientes valores máximos:

(i) Interés compensatorio. En el caso de operaciones de crédito en moneda nacional hasta 360 días, se aplicará la tasa activa promedio (TAMN)6 que cobra el sector financiero por operaciones de ese tipo en moneda nacional. Por operaciones de 361 a 719 días será la TAMN + 1. Para operaciones de 720 días o más corresponde la TAMN + 2. Para operaciones en dólares se autoriza cobrar la tasa activa promedio (TAMEX)7 que, por operaciones de ese tipo en dólares, cobra el sector financiero.

(ii) Interés moratorio. Para operaciones de crédito en moneda nacional corresponde el 15 por ciento de la TAMN. Para operaciones de crédito en moneda extranjera, el 20 por ciento de la TAMEX.

(iii) Interés legal. Para operaciones de crédito en moneda nacional, está fijado el interés legal en dos veces la tasa de interés pasiva promedio mensual que el sector financiero abona por depósitos en moneda nacional (2 x TIPMN). Para operaciones de crédito en moneda extranjera, el interés legal es de 1.2 veces la tasa de interés pasiva promedio anual que el sector financiero abona por depósitos en moneda extranjera (1.2 x TIPMEX).

b. Encaje

De acuerdo al artículo 162 de la nueva Ley de Bancos, los bancos están sujetos, por el conjunto de sus obligaciones, a un encaje legal no mayor de 9 por ciento. No obstante, a fines de marzo de 1997 se dispuso la reducción de las tasa de encaje legal de 9 por ciento a 7 por ciento con el objeto de reducir la demanda por redescuentos en periodos de estrechez de liquidez e incentivar la intermediación financiera en moneda nacional (circular Nº 012-97-EF/90 del BCRP). Los artículos 162 y 164 de la referida ley señalan que, cuando por razón de política monetaria el BCR requiera establecer encajes superiores a los previstos legalmente (denominándolos encajes adicionales o marginales), los fondos así constituidos podrán generar intereses a cargo del BCR, si éste así lo establece y a la tasa que determine su directorio. La moneda extranjera no puede constituir encaje de obligaciones en moneda nacional, ni viceversa. Las sumas que conforman el encaje que la ley o el BCR exige a los bancos son inembargables. Todo déficit de encaje, salvo caso fortuito o de fuerza mayor, es sancionado con multa por parte del BCR.

El proceso hiperinflacionario vivido hasta 1990, con inflaciones mensuales promedio de 40-50 por ciento, generó gran desconfianza en la moneda nacional, el Nuevo Sol. Es por ello que, aproximadamente el 65 por ciento de los depósitos se encuentra en moneda extranjera (dólares norteamericanos), mientras que el 35 por ciento lo está en moneda nacional. Hoy, con una inflación esperada de 9 por ciento en 1998 y con tendencia decreciente, se va generando confianza en el nuevo sol. Todo ello da lugar a que no exista encaje adicional o marginal para los depósitos en moneda nacional; en cambio, éste es del 45 por ciento para la moneda extranjera. La razón de un encaje tan alto en moneda extranjera tendría sustento en proteger el sistema financiero de una fuga de capitales de corto plazo proveniente del exterior.

El artículo 163 de la Ley de Banca autoriza al BCR a establecer encajes, retenciones o depósitos por sumas u obligaciones provenientes del exterior. Cuando se trate de empresas o entidades del sistema financiero, como obligadas directas o indirectas, éstas se constituirán en agentes retenedores de las sumas afectas a tales medidas.

Se dispone, igualmente, que si el obligado para con el exterior fuese una persona natural o jurídica, ajena al sistema financiero, la obligación de retener recae sobre ella8. El incumplimiento de lo que a este respecto pueda disponer el BCR determina, según la propia norma, que no pueda hacerse valer el pago de los intereses al exterior para fines tributarios.

Con esta disposición se busca también reducir el influjo de moneda extranjera proveniente del exterior, incentivado por la gran diferencia existente entre los más bajos intereses que se cobra en el exterior por operaciones activas, frente a los altos intereses que actualmente se cobra en el mercado financiero peruano.

c. Emisión y liquidez

El Banco Central mantiene una estricta política monetaria, aun cuando el incremento en la preferencia por la moneda nacional ha permitido que el crecimiento de los precios sea inferior al crecimiento de la emisión primaria. Esto puede ser visto en el Cuadro 2, donde puede apreciarse el esfuerzo serio del Gobierno para controlar la inflación y mantener una estricta política monetaria. Los niveles de emisión se mantienen por debajo de la inflación, controlando también la liquidez. Este proceso de remonetización evidenciado por la mayor demanda de moneda nacional y reflejado en la menor velocidades de circulación de dinero permitirá a la liquidez expandirse por encima del crecimiento de los precios y del producto (PBI).

 3. Política Cambiaria

Una funesta práctica cambiaria, particularmente la que tuvo lugar en el período 1985 - 1990, estableció tipos de cambio múltiples bajo una política controlista. Así, por ejemplo, el dólar norteamericano llegó a tener hasta once valores distintos, pretendiendo favorecer a determinados productos, servicios o pagos al exterior. Además del tipo de cambio múltiple, existía una gran dispersión arancelaria, lo que a su vez incrementaba la diversidad de las tasas de cambio.

La actual política económica no solamente prohíbe al BCRestablecer regímenes de tipos de cambio múltiples, sino que también prohíbe tratamientos discriminatorios en materia cambiaria por parte del BCR o del Gobierno9. En el Perú está totalmente permitida la libre tenencia y disposición de moneda extranjera, fijándose el valor de la misma por el mecanismo de la oferta y demanda10. De acuerdo al artículo 5 del Decreto Legislativo 668, el propio "Estado garantiza la libre tenencia, uso y disposición interna y externa de la moneda extranjera, por las personas naturales y jurídicas residentes en el país, así como la libre convertibilidad de la moneda nacional a un tipo de cambio único".

Se permite la existencia de un "mercado paralelo" o "informal" en el cual se realizan transacciones de compra y venta de moneda extranjera fuera del sector financiero. El promedio de cotización en el mercado informal no difiere del que se establece dentro del mercado bancario, lo que demuestra palpablemente el funcionamiento del libre mercado. Ello lo podemos apreciar en el Cuadro 3.

Dentro de sus límites de emisión, el Banco Central interviene en el mercado cambiario con el fin de evitar fluctuaciones bruscas del tipo de cambio. Esto da lugar a lo que en economía se conoce como flotación sucia. La opinión general es que la depresión del tipo de cambio se debe, sobre todo, a los altos intereses que se paga por depósitos en moneda extranjera y la repatriación de capitales, así como la baja de importaciones causada por el período recesivo. Para diciembre de 1995, el tipo de cambio bancario promedio mensual fue de 2.33 nuevos soles por dólar, con lo que el índice de tipo de cambio real bilateral a ese mes fue de 78.5, considerando a agosto de 1990 como base. Ello significa que no habría un retroceso cambiario a nivel de paridad matemática, en relación a un nivel base óptimo de 100. Actualmente el valor de un dólar es de 2.67 nuevos soles, aproximadamente.

Los artículos 7 y 9 del Decreto Legislativo 662 garantizan el derecho de los inversionistas extranjeros a transferir al exterior, en divisas libremente convertibles, el íntegro de sus capitales provenientes de las inversiones extranjeras, así como el íntegro de los dividendos y utilidades netas de su inversión. No se requiere autorización previa de ninguna autoridad del Gobierno, pero sí el previo pago de los impuestos que corresponda. Los artículos 10 y 11 del Decreto Legislativo 662 permiten al Estado celebrar convenios con los inversionistas extranjeros para garantizarles, entre otros aspectos, el derecho de estabilidad del régimen de libre disponibilidad de divisas. Esto es posible si el inversionista se compromete a invertir no menos de US$2 millones dentro del plazo de dos años de celebrado el convenio. Para inversiones entre US$500,000 y US$2 millones, es posible celebrar un convenio siempre y cuando la inversión genere más de 20 puestos de trabajo permanentes, en el plazo de dos años, o permita el ingreso de divisas por un monto no menor de US$2 millones durante los tres años siguientes a la suscripción del respectivo convenio. Los inversio-nistas pueden participar en convenios semejantes, con garantía de libre disponibilidad y convertibilidad de divisas, entre otros, a celebrarse con participación del BCR para el caso de regímenes especiales como son las inversiones en minería e hidrocarburos.

El artículo 1237 del Código Civil permite a las partes acordar que el pago de una deuda contraída en moneda extranjera sea realizado en la misma moneda y no al tipo de cambio que pueda corresponder en moneda nacional.

Por último, la política arancelaria busca llegar a una sola tarifa arancelaria. Con ello se desea reducir al mínimo las variaciones que resultan de añadir el valor del arancel al tipo de cambio, generando distorsiones en los precios de los productos importados. Actualmente, el arancel es de 12 por ciento para la mayoría de los productos importados. 

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Última modificación: 29 de junio de 2001.